OPEN BORDERS

Espejos y Ventanas / Mirrors and Windows: Nuestras Historias en Español

Nuestras Historias en Espanol - 1

JesúsVillicaña López

Salí de Moroleón por la Madrugada, Muy Triste

[Jesús Villicaña López es de La Ordeña, un rancho cerca de Moroleón, en el estado de Guanajuato.  Vino a Kennett Square cuando tenía 16 años– 6 meses antes de hacer esta entrevista.]

Jesús Villicaña López

Jesús Villicaña López

Yo decidí venir [a el Norte] por mí mismo, por querer buscar una nueva forma de vida o un futuro para mí mismo.  Por querer realizar mi vida dependiente de mí mismo y ayudar a mi familia–a mi mamá y a mis hermanos.  Tengo cuatro hermanos, todos son menores que yo.  Tengo una hermana que tiene ocho años y un hermano que sigue enseguida de mí de catorce años y el menor de doce años.  Por ser el hijo mayor tengo la mayor responsabilidad de estar junto de ellos, de protegerlos a ellos y a mi mamá.  Tengo la obligación de darles lo mejor, de tratar de abrirles más las posibilidades de que se superen, a vivir la vida.

En México, vivíamos en una casita de piedras pegadas con tierra y con un piso de tierra, con solo un cuarto para toda la familia.  Nuestro sustento y alimentación era el cultivo de maíz y de fríjol–el cual se alimentaban la mayoría de los habitantes de mi región.  [Mi madre] insistía en que la escuela sería la  forma para superarme…Yo sé que la escuela sí es de mucha utilidad, pero como yo no contaba con los suficientes recursos para seguir estudiando, ni mi madre ni mis abuelos.  Pues, tuve que venirme para acá y decidí dejar la escuela.  Yo en mis pensamientos creo que a través de mi trabajo que estoy realizando aquí en los Estados Unidos puedo sacar a mis hermanos adelante, brindándoles un mejor estudio, una carrera para que no tengan que hacer el mismo sacrifico que yo estoy haciendo aquí por ellos.  Yo les mando a mi familia cuatro o cinco veces de lo que ganan en México al mes.  Ya pasan tres o cuatro semanas ya junto mil dólares y los mando para México.

Salí de Moroleón a el Norte por la madrugada, muy triste.  Estuve con  un grupo–mi tío y alguno de sus amigos, todos mayores. La noche antes de salir yo traté y traté de dormir bien para en la mañana salir bien, pero no pude dormir toda la noche.  La pasé en vela junto con mi mamá y entonces se llegó la hora en que yo tuve que prepararme para salir. Mi tío llegó a la casa y dijo que ya habían llegado por nosotros. Salí con mi maleta y, pues, con la bendición de mi madre, subí al carro y salimos. Todos tristes, llorando, dejamos las familias y nuestro rancho atrás. Íbamos mirando siempre hacia adelante con el fin de encontrar una nueva forma de vida y enfrentando distintos problemas.  Pero, pues, a la vez,  era una aventura riesgosa y muy peligrosa.

Yo soy uno de los jóvenes en el campamento.  Cuando al principo venía aquí, pues la verdad es que yo me sentía con un miedo enorme dentro de mí, puesto que yo no sabía dónde estaba ni conocía a ninguna otra persona, sólo a mi tío que me estaba acompañando.   De noche a mí se me hacía una profunda soledad de estar en un lugar tan grande y sin conocer a nadie.

Pues la verdad, yo me sorprendí mucho las condiciones dentro del campamento.  Cuando salí desde México yo pensé que iba a llegar a un lugar donde íbamos a estar, pues, libres, con un espacio grande para vivir.  Pero al llegar aquí me dí cuenta de que no era así–era un lugar pequeño donde estábamos agrupados muchos.  Aveces cuesta trabajo entendernos unos a los otros,  puesto que somos muchos–somos 16 personas hasta ahorita, pero en el verano serán 20.  El campamento es un largo cuarto, un espacio abierto, sin dormitorios separados.  Cada quien tiene su propio lugar en donde descansar, pero no hay ningún sitio privado.   Pero todos los que están allí respetamos las cosas de los demás.  Al estar viviendo muchas personas juntos, sí a veces se llega a haber muchos conflictos, pero nosotros sabemos que debemos de evitar éso.

mushroom dobles

Yo constantemente me levanto por la madrugada, a las dos de la mañana.  Antes de ir al trabajo desayuno un poquito.  Si yo quiero,  puedo descansar un día o dos días a la semana, pero ahora que no estoy cansado, pues es cuando debo de echarle más ganas al trabajo.  Así, trabajo siete días a la semana, algunos días trabajo 12 o 13 horas.  Me pagan por caja, yo ando por contrato–si quiero obtener más dinero, yo tengo que esforzarme más por tratar de pizcar más hongo.  Le piden a uno que pizque de promedio de seis cajas cada hora—le pagan $1.00 por caja.  Cada caja contiene diez libras de hongos.   Hay veces que lleno ocho o diez cajas cada hora—o sea, pizco 80-100 libras de hongos cada hora.

Me gustaría decir algo a todas las personas que piensan que estar aquí en los Estados Unidos es algo fácil.  Quiero que sepan que no es así porque uno no sabe a lo que se va a enfrentar.  Piensa que va a venir aquí encontrando la felicidad, un mundo nuevo lleno de maravillas–pero no es así.  Va a enfrentar una soledad tremenda, con una inmensidad de problemas grandes y chicos.  Se tiene que hacer responsable para sí mismo sin ayuda de los demás.

Yo le aconsejaría a quien piensa en venir acá que pensara bien en las cosas.  Primero, se pusiera a pensar en qué va hacer al estar acá, con quién se va a venir en ese viaje, y si está preparado físicamente y mentalmente para enfrentarse a sus problemas personales y sociales.  Porque al no estar preparado para enfrentarse a la vida, enfrentarse a nuevos retos, es algo que con el tiempo se le va a hacer a uno un peso enorme.  Muchas veces puede ser por la desgracia que uno no puede llevar ese peso, y llega a andar en malos pasos.  Y todo lo que esperaba de venir acá va a estar en otros pasos que no deseaba.  Puede recaer en diversos vicios, en el alcohol o en la drogadicción, y las ganas que les traía acá, a trabajar y superarse, se van a quedar en el olvido.  Pues, si la persona viene con ganas, con interés, y sabe por qué viene y a lo que viene, y qué es lo que va a realizar acá,  pues sí–vale la pena.

[Unos pocos meses después de esta entrevista, el padre de Jesús falleció.  Jesús no pudo regresar a México para asistir a su entierro.  En la primavera del 2004  su madre, dos hermanos y hermana se mudaron a su nueva casa de tres cuartos en La Ordeña—pagada con los $10,000 que Jesús les había enviado.] 

Margarita Rojas 

Dejé la Mitad de Mi Corazón Allí

[Margarita Rojas tiene 32 años.  Creció en Zacapu, Michoacán, y vino a los Estados Unidos cuando tenía 18 años. Esta entrevista se completó una semana antes de que su orden final de deportación fuera puesta en efecto.)

Margarita Rojas

Margarita Rojas

[Margarita Rojas tiene 32 años.  Creció en Zacapu, Michoacán, y vino a los Estados Unidos cuando tenía 18 años. Esta entrevista se completó una semana antes de que su orden final de deportación fuera puesta en efecto.)

Después de que yo salí de la secundaria mis sueños siempre eran ser maestra  de Kinder,  tener algún dinero–que no teníamos en la casa   Pero lo económico no facilitó mis sueños y, después, el hombre que llegó a mi vida—el padre de mis hijos–me quitó la intención.  Yo le platicaba que yo iba a seguir estudiando–pero no se usaba mucho, en las tradiciones de ellos, que la mujer estudiara.   Como que era más, “La mujer no debe de estudiar, ya al rato se casa y nunca va a ejercer la carrera.”

Era muy difícil venirme acá, porque dejaba mi corazón allá, mi tierra, mi familia, pero yo sabía que tenía que luchar por hacer una vida mejor.  Pensé que iba a estar mejor. Para mí era bien difícil cambiar de país, cambiar de costumbres, cambiar de todo. Yo recuerdo que cuando yo me fui a despedir de mis padres mi casa estaba muy triste–parecía que alguien se había muerto, todos estaban llorando. Yo tuve que abrazar a mis padres y decirles que me venía. Mis padres lloraron, pero no me detuvieron ellos–ellos creían siempre que nosotros deberíamos de hacer nuestra propia vida. Pero le digo, dejé la mitad de mi corazón ahí.

Todos esos cinco años[aquí en los Estados Unidos con mi primer esposo] fueron de abuso, violencia, de maltrato, insultos diarios. Y todo este tiempo [mi hija] Adriana vió como vivíamos—ella se asustaba y  ella lloraba.  Ella tenía como seis años, y estaba muy traumada.  Ella no lo quería.  Ella me decía que cuando veía a su papá le dolía el estómago–le tenía miedo, porque también a ella la golpeaba, la maltrataba.  Entonces, bien recuerdo–fue el 30 de diciembre del 1994 cuando él me golpeó mucho, muy feo, sin sentido, sin razón–él estaba loco.    Yo pensé, “Va a llegar el momento que Dios me va a permitir salir, porque hoy me voy.”  Entonces, en el transcurso de la madrugada, yo lo estuve velando que se durmiera.  Dejé a mis hijos vestidos, inclusive con la chamarra.  Cuando yo escuché que él estaba hasta roncando–eso fue como a las 5 de la mañana–yo tomé a mi Richie en brazos y desperté a Adriana y le dije, “Madrecita,  vámonos de aquí.”  Ella se puso feliz y, rápida, mi hija salió, como cangurito sin hacer ruido.  Y salimos, gracias a Dios.

Me dediqué a trabajar fuertemente para sacar a mis hijos adelante y que ellos pudieran tener una buena ropa, un buen calzado.  Y lo estaba logrando.  En la mañana limpiaba casas, desde las 12 hasta la 1 de la tarde.  Yo, después de limpiar casas, me bañaba y me salía a hacer demostraciones, a vender ropa, joyería de oro, productos de belleza y ropa interior de mujer.  Yo era dueña de tres negocios;  yo tuve una cadena, una red enorme, como no se imagina, de gente que dependía de mí–ellos vendían y a mí me pagaban un porcentaje por las ventas.  Tuve popularidad.  Pude tener un apartamento para mí y mis hijos.  Me transformaba. Mi vida cambió después de que yo me fui a vivir sola–estaba entonces feliz.     Yo quería tranquilidad, quería paz.  Yo quería sacar a mis hijos adelante, yo sola, y que nadie me dijera, “Por mí comes tú y tus hijos,” o “Por mí tienen donde dormir, donde vivir.”  Por esa razón yo había llorado mucho.  Yo quería decir, “Yo puedo, yo sola, no necesito de nadie.”  Yo dejé de llorar entonces.

Margarita Rojas Family Portrait

Margarita Rojas Family Portrait

Por fin empezé una relación bien bonita [con un hombre que se llama Pablo, un mexicano y  ciudadano mericano.]…  Pablo no era el macho típico que yo había conocido. Él me estaba dando mucha confianza de poder ser libre, de poder tomar mis decisiones; y que él nunca se iba a oponer.  En septiembre del 2000 nos casamos oficialmente ante el juez.  Le digo, todo esto para mí era lindísimo, porque ya me sentía protegida, ya me sentía amada, me sentía muy respaldada y respetada.  Él quería una familia y yo se la dí.  Yo quería felicidad, atención, apoyo, y él me la dió.

[Yo apliqué por un permiso para trabajr de la Inmigración, pero] lo único que me estaban entregando era una orden de deportación… Yo me siento muy mal, me siento como si me tienen amarrada, que no puedo hacer nada, me siento como una criminal. Yo digo que es injusto después de tanta lucha, porque estoy casada con un ciudadano americano, con dos hijos ciudadanos y una residente.  Me siento muy frustrada porque pienso, “¿Qué va a pasar con mis hijos, con los derechos de ellos, los sueños que tienen?”  Me siento más mal por ellos, más mal que ellos van a perder todo lo que es su vida aquí.  Ya me siento como que si me tuvieran en una bolsa de plástico, que no puedo respirar, me siento ahogándome. Quisiera que me dejaran respirar, me dejaran ser libre.

Mis sueños para mis hijos son que ellos puedan ir al colegio, que se puedan realizar como unos profesionales y que no tengan que estar dependiendo de nadie como lo hizo su madre. No me gustaría que ellos tuvieran que pasar los trabajos que yo pasé–no quiero que mi hija esté limpiando casas y ni que mi hijo esté buscando trabajos que lo corran de un lado, que lo corran de otro.  Como yo le he dicho a Adriana, “Qué feliz fuera yo verte trabajando, ayudando a mucha gente, que extiendas tus manos al que lo necesita –porque recuerda cómo nosotros necesitamos y tuvimos mucha gente que nos ayudó.”

Me siento muy mal porque al fin mi esposo y yo encontramos la felicidad, y una ley nos va a separar.  Lo único que yo le pido a Dios es que cuando vamos a la Corte Federal, el juez sea una persona justa.  Si yo tuviera la oportunidad, le diría al juez que no se pusiera como un juez, sino como un ser normal con sentimientos.  Yo le diría, “Yo no soy una delincuente, yo no maté–¿por qué me estás juzgando así?  Piensa más en el bienestar y derechos de los niños.  Tenga compasión—todos tenemos hijos.  No tome tanta atención en lo que yo hice, por haber violado esta ley y re-entrado–lo hacen millones y millones–casi cada mexicano que está aquí lo ha hecho.”  Yo soy orgullosa, y para mí es bien difícil el pedir perdón–es como estar doblegándome y humillándome;  pero sí, por mis hijos, lo hago.  Yo le diría al juez, “Yo quizás no lo demuestro,  pero mi corazón está partido. Yo ya no lloro–por muchísimo tiempo lloré, y no quiero llorar más.  Lo único que le pido es que no destruya mi familia.”

[Margarita Rojas había decidido volar a México con sus hijos el 25 de enero—el día antes de su fecha de aparecer ante las autoridades de Inmigración, y enfrentar deportación.  Pero, al último minuto, ella decidió quedarse en los Estados Unidos y apelar su orden de deportación una vez más, para que su hija, Adriana, pudiera recibir la atención médica que necesitaba.  El 26 de enero ella les dijo adiós a sus hijos y apareció ante el Servicio de Inmigración, preparada para enfrentar detención en una cárcel, en espera  de la apelación de su orden de deportación.  Su deportación fue pospuesta, y a ella le dejaron regresar a casa para cuidar a sus hijos. Su caso todavía está en las cortes.]Salvador Garcia 

Este Green Card Representa Años de Sacrificio

[Salvador García Baeza tiene 54 años de edad, y es del pueblo de Moroleón, México.  Vino para trabajar en la industria de los hongos en Kennett Square en 1979, y obtuvo su residencia permanente en 1986.  Trajo a sus hijos a Pensilvania en 1996, y su esposa e hija vinieron en 2000.]

Salvador Garcia

Salvador Garcia

Yo pienso que nuestra familia sobrevivió la separación porque sobre todo hubo comunicación por cartas, cuando eran pequeños de 10 años, de 12 años, de 14 años. Había cartas individuales, una para cada uno, dándole consejos.  Creo que mi esposa tiene unas 300 a la mejor, tiene todas las que yo le mandé durante esos 21 o 22 años.  Había una carta cada mes.  Hubo mucha comunicación por teléfono, preguntaba por todos, platicaba con ellos 10 minutos, 15 minutos. Les daba consejos. Yo sentía una alegría después de hablar con la esposa, con los hijos.  Me daba un ánimo muy grande para empezar a trabajar otro día.

Sí,  como no, era duro por estar separado de mis hijos.  No los vi crecer.  Ahora sé cómo son porque los veo.  Entonces digo para mí es un orgullo por el comportamiento que tienen y también un orgullo con la esposa, que los supo dirigir cuando yo estaba en los Estados Unidos.  Hay familias que no son así.

[Ahora donde trabajo] me pagan $7.20 cada hora, y he trabajado allá por ocho años.  En ninguna parte se paga tiempo y medio.  Ahora estoy yo trabajando un mes y medio trece horas diarias—70-80 horas semanales—y no pagan tiempo y medio.  Ellos dicen que no se paga tiempo y medio porque es un trabajo que le nombran “agricultura”.  Yo pienso que pasando de 40 horas la semana se debe pagar tiempo y medio,  no importa cómo se llame—“agricultura”, o cualquier clase de trabajo.  Lo importante que pienso yo es que uno trabaje.

Yo pienso que donde estoy, no es fácil de quejarse y formar un grupo porque allí le tienen un miedo horrible, espantoso a que uno vaya a defenderse.  Porque tienen miedo que les digan no más trabajo para tí por andar quejando.  Yo pienso que el miedo de ellos es que la mayoría no tienen papeles—10%, no más, tienen sus papeles.  De esos 80 empleados mexicanos donde trabajo, quince tenemos permiso de trabajo y papeles buenos, y pienso que 65 son ilegales… Pero es la verdad también que los mexicanos sin documentos no tienen mucho miedo de ser deportados.  Entonces, por decir, algún día la inmigración entra, y hay una redada de los 65 ilegales.  Automáticamente la fábrica se queda sin gente.   Entonces, los 15 que quedarán no vamos a hacer el trabajo de los otro 65, ¿verdad que no? [Se ríe.]Aunque los patrones saben bien que es ilegal agarrar ilegales, ellos lo hacen– porque pagan más barato ¿Si?   Es un tipo de explotación–las ganancias de ellos son muy buenas con el ilegal.  El gobierno de los Estados Unidos dice que el ilegal es una carga para los Estados Unidos, pero yo pienso que no.  Porque si el ilegal gana $300 a la semana y a uno le rebajan tax sobre ingresos, a uno le rebajan Seguro Social, taxes locales, y taxesde estado, entonces ¿cómo es el ilegal una carga?  Si el gobierno está pensando en echar esa gente ilegal para afuera, para México o para El Salvador, o para Guatemala, o Argentina donde sea, dime ¿quién va a trabajar?  ¿Quién?   Porque los americanos no van a trabajar por las $6.50 a la hora.  La gente que trabajan en las fábricas, las hongueras, la construcción, muchos hoteles,  los restaurantes, ¿no? Como MacDonald’s, o Burger King, o Wendy’s—la mayoría son mexicanos.  Yo pienso que el gobierno de los Estados Unidos debe hacer lo que hizo conmigo y con todos los mexicanos en1986—darnos la amnistía y la residencia.

green card

Yo me acuerdo el día que recibí mi green card, en el 86.  Fui a una oficina de migración que había en el pueblito que se llama Lima.   Me hicieron preguntas, que si migración me había agarrado alguna vez, que si tenía problemas con la policía.  Les dije que no.  Entonces me dijeron que si era mexicano,  les dije que sí.  Me dijeron, “Si eres mexicano cántanos la canción de “La Bamba”.  ¿Cómo es que es?  Si la cantas y vemos que sí tu la sabes, es que eres mexicano. Si no, es que nos está  mintiendo”.   Ahí me tienen cantando “La Bamba”, y yo allí demostrándoles que sí era mexicano,  sí.

♫ Para bailar la Bamba

Para bailar la Bamba

Se necesita una poca de gracia ♫

Bueno, para mí significa un gran orgullo por haber obtenido mi green card.  Este green card representa años de sacrificio—de no estar con la familia, de vivir y trabajar con puros hombres, de sufrir.  Es duro.

Pues cuando me muera, me gustaría que me recuerden con cariño, que  me recuerden por lo que yo les di en mi vida—cositas.  El orgullo más grande que tengo es sobre la gente que yo conozco, de amigos, de vecinos, en México y aquí.  Y compañeros de trabajo, que he vivido con ellos y he trabajado con ellos. Tengo orgullo de estar cumpliendo con mi familia, con mis hijos.  Siempre estuve pendiendo en ellos cuando estuvieron en México, de mandarles dinero, que no les faltara para comer.  Aunque aquí luego me tomaba unas cervezas, nunca fue más de seis, o así.  No gastaba todo el dinero que ganaba sólo en mí.  Siempre pensaba en la esposa, en los hijos.  Que no les faltara en dónde vivir, y qué vestir, y qué comer, y su educación.  Yo 00le digo a la esposa mía, le digo, “Tú corriste con suerte conmigo, en tu matrimonio conmigo.”

           Mayra Castillo Rangel

                               Yo Estoy Tratando de Encontrar un                                Punto Medio de Ambas Culturas

[Mayra Castillo Rangel tiene 22 años de edad, y vino a los Estados Unidos cuando tenía 12 años.  Ella es graduada de Chestnut Hill College,  donde se especialiazó en el idioma francés y comunicaciones.  Ahora ella trabaja en La Universidad de Arcadia, en las Oficinas de Ayuda Financiera y Admisiones;  y también es la Coordinadora de Reclutamiento de Minorías. Mayra es la maestra del grupo de Danza Tenochtli de la Misión de Santa María Madre de Dios, en Avondale, PA.]

Mayra Castillo Rangel

Mayra Castillo Rangel

Llegamos aquí el 14 de julio, durante el verano de 1993, justo después de graduarme del 6to.  grado de primaria allá. Cuando entré a la escuela aquí, fui a una escuela donde enseñaban solamente en inglés, aunque había algunos maestros y clases bilingües. Antes de empezar la escuela, recuerdo que mi papá compró un pizarrón, gis y borrador para mi hermano y para mí. También nos prestó sus libros de inglés para empezar a prepararnos para la escuela.  Dijo que yo tenía que aprender lo que pudiera sola y que en ocasiones él me ayudaría con lo que sabía—ahora me doy cuenta que no era mucho—pero aunque era poco, eso y el alentarnos era una ayuda. Me enseñó el alfabeto, los números y cosas básicas. También nos llevó con una amiga suya puertorriqueña en la planta de los hongos donde trabajaba para que ella nos ayudara también.  Ella nos leía  libros y el primer libro en inglés que leí fue escrito por el Dr. Seuss. Creo que era algo como “Un Pez, Dos Peces, Pez Azul, Pez Rojo”.  Al final de la lectura me sentí muy orgullosa porque pude leer todo el libro sola, aunque fuese de memoria. Podía reconocer algunos números y colores y otras palabras y podía darme cuenta de que tenía buena pronunciación.

Creo que entrar a la escuela fue muy difícil.  Tenía mucho miedo… Me tenía que presentar yo sola en la oficina principal para obtener mi horario y para que me dijeran cómo funcionaban las clases. Estuve tan contenta cuando supe que el [principal], Sr. Carr hablaba algo de español. Eso me confortó, pero aún así no pude evitar llorar delante de él… Yo estaba muy, muy nerviosa y asustada y no podía evitarlo. Sentí tanta congoja y vergüenza y más miedo y entonces lloré aún más.

Creo que mi familia continúa muy apegada a las tradiciones mexicanas. Yo estoy entre las tradiciones mexicanas y las llamadas “americanas”. Me gusta eso y creo que es ventajoso para mí entender dos mundos diferentes. Viviendo en los Estados Unidos, creo que entiendo la cultura y el idioma, pero trato de no apartarme mucho de mi cultura mexicana. Todavía me siento orgulllosa de decir que soy mexicana, pero estoy contenta de vivir en otro país donde he tenido que adaptarme a una cultura nueva. Como mexicana me encanta la cumbia, un poco de quebradita y, claro, las danzas folklóricas tradicionales. Me encanta la comida y aunque no sé como cocinar los platillos tradicionales, de vez en cuando todavía le pido a mi mamá que me haga un molito, o un pozolito o quizás algunas enchiladas e incluso unas gorditas. Claro que me encanta mi idioma, el español que hablamos en casa. De vez en cuando se me olvidan algunas cosas ya que no hablo español todo el tiempo. Viviendo en los Estados Unidos, amo mi libertad. Ya no soy una abnegada mujer mexicana, destinada solamente a ser esposa y madre. Es a la conclusión que he llegado de mí misma ahora que vivo aquí.

Creo que en parte, mi mamá ha sido el ejemplo a seguir, quizás sin siquiera querer serlo o darse cuentaello.  Yo he oído a mi mamá hablar y he visto cómo ha trabajado fuertemente toda su vida, agunas veces hasta con dos o tres trabajos, aparte de ser madre  y ama de casa, todo al mismo tiempo.  Los mexicanos tendemos a creer o siempre decir que el hombre es el jefe del hogar, el que contribuye con el dinero, el que más trabaja, sin embargo mi mamá me ha mostrado que yo puedo salir adelante y hacer lo que quiera, porque ella misma ha hecho lo mismo.

Rini Templeton

Rini Templeton

Me acabo de graduar de Chestnut Hill College , donde estudié francés. Eso es lo que escogí como carrera, aunque todavía no he planeado qué voy a hacer con esta carrera. La gente me dice que tengo el don de aprender idiomas, quizás sea así, pero la parte más difícil es descifrar qué hacer con ese don. A veces he pensado en ser consejera escolar porque tuve una en la escuela secundaria que realmente me ayudó cuando estaba pasando por una etapa difícil de mi vida. Tuve dos profesores universitarios que me apoyaron mucho y creyeron que podía hacer mucho con mi vida. Dijeron que lograría grandes cosas en la vida. Cuando me dijeron eso, les creí y poco a poco me hice valor para buscar y pedir más de la vida. Si hay algo que quisiera hacer para la juventud de mi comunidad y de otras, es alentarlos, hacerles ver que estamos en el país de las oportunidades y de más posibilidades que las que tuvieron nuestros padres en México y si quieren hacer realmente algo, sigan adelante y alcancen sus metas. Eso es difícil a veces, pero se puede lograr.

A veces me pregunto si mi familia ha logrado el “sueño americano”, en parte sí y en parte no. Nuestro sueño era tener una mejor vida que en México y de alguna manera la tenemos.  Mis padres tienen un hogar, un trabajo, mi papá tiene algunos beneficios, tenemos comida en la mesa y algunas otras diversiones que hemos logrado, un gran avance como son los carros– no carros lujosos o incluso carros nuevos—pero lo que necesitamos para transporte, y sentimos que hemos logrado algo de una manera u otra. Tengo una educación superior que yo sé no hubiera tenido en México. He viajado a muchos lugares del mundo, algo que no creo que hubiera podido hacer si me hubiese quedado en México. En realidad pienso que estaría ya casada y con hijos ahora; nada malo en eso, pero simplemente estoy mucho más contenta como estoy ahora: soltera. Sí, en el aspecto material estamos mejor, pero todos hemos sufrido mucho. Hemos perdido el confort de sentirnos en casa cuando regresamos a México porque nos hemos convertido en “Norteños” y hemos perdido una gran parte de nuestra identidad mexicana mientras que hemos ganado una nueva en los Estados Unidos. Todos hemos sufrido discriminación racial de una manera u otra y nos hemos sentido inferiores en ocasiones y eso definitivamente no era parte de nuestro sueño. 

lyons-espejos-11-EV-WRR-Virgin

Se puede leer las historias completas de Jesús, Margarita, Salvador y Mayra, tanto como las historias de ocho otras familias, por ordenar Espejos y Ventanas / Mirrors and Windows, Oral Histories of Mexican Farmworkers and Their Families, por

http://www.syracuseuniversitypress.syr.edu/spring-2008/mirrors-windows-oral-histories-mexican.html

El libro es en inglés y español. También en el website hay un Guía para Maestros, lo cual es gratis.

English version

 

Joy E. Stocke

joy-stocke-contributor

Joy E. Stocke

See other contributors.

In 2006, Joy E. Stocke founded Wild River Review with Kimberly Nagy, an outgrowth of the literary magazine, The Bucks County Writer, of which Stocke was Editor in Chief. In 2009, as their editorial practice grew, Stocke and Nagy founded Wild River Consulting & Publishing, LLC.

With more than twenty-five years experience as a writer and journalist, Stocke works with many of the writers who appear in the pages of Wild River Review, as well as clients from around the world.

In addition, Stocke has shepherded numerous writers into print. She has interviewed Nobel Prize winners Orhan Pamuk and Muhammud Yunus, Pulitzer Prizewinner Paul Muldoon, Paul Holdengraber, host of LIVE from the NYPL; Roshi Joan Halifax, founder of Upaya Zen Center; anthropologist and expert on end of life care, Mary Catherine Bateson; Ivonne Baki, President of the Andean Parliament; and Templeton Prizewinner Freeman Dyson among others.

In 2006, along with Nagy, Stocke interviewed scientists and artists including former Princeton University President Shirley Tilghman and Dean of Faculty, David P. Dobkin for the documentary Quark Park, chronicling the creation of an award-winning park built on a vacant lot in the heart of Princeton, New Jersey; a park that united art, science and community.

She is president of the Board of Directors at the Cabo Pulmo Learning Center, Cabo Pulmo, Baja Sur, Mexico; and is a member of the Turkish Women’s International Network.

In addition, Stocke has written extensively about her travels in Greece and Turkey.  Her memoir, Anatolian Days and Nights: A Love Affair with Turkey, Land of Dervishes, Goddesses & Saints, based on more than ten years of travel through Turkey, co-written with Angie Brenner was published in March 2012. Her cookbook, Tree of Life: Turkish Home Cooking will be published in March, 2017 by Quarto Books under the Burgess Lea Press imprint . Stocke and Brenner are currently testing recipes for a companion book, which will feature Anatolian-inspired mezes from around the world.

Stocke’s essay “Turkish American Food” appears in the 2nd edition of the Oxford Encyclopedia of Food and Drink in America (OUP, 2013).  The volume won both International Association of Culinary Professionals (IACP) for Beverage/Reference/Technical category, 2014; and the Gourmand Award for the Best Food Book of the Year, 2014.

She is the author of a bi-lingual book of poems, Cave of the Bear, translated into Greek by Lili Bita based on her travels in Western Crete, and is currently researching a book about the only hard-finger coral reef in Mexico on the Baja Sur Peninsula. She has been writing about environmental issues there since 2011.

A graduate of the University of Wisconsin, Madison, with a Bachelor of Science in Broadcast Journalism from the Agriculture Journalism School where she also received a minor of Food Science, she participated in the Lindisfarne Symposium on The Evolution of Consciousness with cultural philosopher, poet and historian, William Irwin Thompson. In 2009, she became a Lindisfarne Fellow.

EMAIL: joy@wildriverbooks.com

FACEBOOK: facebook.com/joy.stocke

Works by Joy E. Stocke in this Edition

AIRMAIL – LETTERS FROM AROUND THE WORLD

The Eagle of Ararat
The Eagle of Ararat-Part II: The Meaning of Freedom

AIRMAIL – VOICE FROM SYRIA

Where Were the Shells Fired From?

ARTS – ART

Suzanne Opton and Michael Fay – The Human Face of War

COLUMNS – THE MYSTIC PEN

Katherine Schimmel: A Meeting in a Garden and a Mystic Pen

FOOD & DRINK – ANATOLIAN KITCHEN

Anatolian Kitchen: Cuisine at the Crossroads – For the Love of Beets

INTERVIEWS

ABULHAB – Arabic from Left to Right: An Interview with Type Designer, Saad Abulhab

BELBRUNO- Ed Belbruno – The Colors of the Universe: Microwaves and Art

CLARKE – Rock & Roll, Cybernetics, and Literature: Bruno Clarke’s Intersecting, Interconnecting World

COMBS – Hazard: A Sister’s Flight From Family and a Broken Boy

FREYMAN & PETERSON- Your Life is a Book: How to Craft and Publish Your Memoir

EARLE – An Extraordinary Hope Spot: Sylvia Earle on the 20th Anniversary of Cabo Pulmo Marine Park and the Future of the World’s Oceans

FULBRIGHT –  Harriet Mayor Fulbright- World Peace through Education

JOSEPH GLANTZ –  Inner Lights, Electric Kites – The Sparks of Philadelphia’s Creativity

HALIFAX – Joan Halifax, Roshi – Letting Go, Letting in Light: Halifax Talks about Her Life & Groundbreaking Book, Being with Dying

HONEY – The New York Hall of Science Hosts 1001 Inventions – Muslim Heritage in Our World: A Conversation with Dr. Margaret Honey

KUPCU – How to Weave a Culture: The Art of the Double-Knot with Murat Küpçü

Jonathan Maberry’s Ghost Road Blues

MAJOR – A Landscape Critic in the Gilded Age: Judith Major and Mariana Griswold Van Rensselaer

MAURO – New World Monkeys: Primates, Boars, and a Conversation with Author, Nancy Mauro

MEHTA – Talking about Global Healing with Political Scientist Vipin Mehta

OLSEN – Greg Olsen – Reaching for the Stars: Scientist, Entrepreneur, and Space Traveler

SHOR – Music in Stone: Jonathan Shor Constructs a Lithophone for Quark Park

SMITH – ROLEX ARTS INITIATIVE-Poet Tracy K. Smith: Memory, Creation, Mentoring, and Mastery

SODERMAN – The Solace of Vacant Spaces: An Interview with Visionary Peter Soderman

EVAN THOMPSON – Waking, Dreaming, Being: Philosopher Evan Thompson Explores Self and Consciousness in Neuroscience and Meditation

TIMPANE – This Has Never Felt Like A Job
Poetry, Science and the Big Bang: John Timpane Goes to Cambridge

YUNUS – Opening the Gates of Capitalism: In Ecuador with Economist Muhammad Yunus, “Banker to the Poor”

ZALLER – Robert Zaller – Cliffs of Solitude – A World of Activism: Talking of Troubadours and Poetry with the Historian

Every River Tells A Story: Founders Kim Nagy and Joy Stocke

Dorion Sagan and Tyler Volk – Death and Sex: Dorion Sagan and Tyler Volk Get Intimate about Their New Book

Orhan Pamuk – The Melancholy Life

Per Petterson: Language Within Silence

LITERATURE – BOOK REVIEWS

Istanbul, Memories and the City: by Orhan Pamuk, Translated by Maureen Freely
The Road to Home: Rachel Simon’s The Story of Beautiful Girl

LITERATURE – ESSAYS

Anatolia – Istanbul’s Flaming Horn
End Times Down at the Kingdom Hall
Reclaiming Friday the 13th

LITERATURE – MEMOIR

Love Affair with Turkey

Anatolian Days and Nights – The Steamy Side of Istanbul

LITERATURE – POETRY

The Bath: Athens, Greece

LIVE FROM THE NYPL

The Euphoria of Ignorance: Being Jewish, Becoming Jewish, The Paradox of Being Carlo Ginzburg
Fountain of Curiosity: Paul Holdengraber on Attention, Tension and Stretching the Limits of Conversation at the New York Public Library
Paul Holdengraber – The Afterlife of Conversation

PEN COVERAGE

 2013 – Three Questions: Festival Director Jakab Orsos talks about Art, Bravery, and Sonia Sotomayor
Critical Minds, Social Revolution: Egyptian Activist Nawal El Saadawi
INTERVIEW – Laszlo Jakab Orsos: Written on Water
Tonight We Rest Here: An Interview with Poet Saadi Youssef
Georgian Writer David Dephy’s Second Skin
On the High Line: Diamonds on the Soles of Our Shoes
Car Bombs on the West Side, Journalists Uptown
New York City – Parade of Illuminations: Behind the Scenes with Festival Director Jakab Orsos
The Pen Cabaret 2008: Bowery Ballroom — Featuring..

PRESS ROOM

Anatolian Days and Nights: A Love Affair with Turkey, Land of Dervishes, Goddesses and Saints
Daring Collaborations: Rolex and LIVE from the NYPL at the New York Public Library Composing a Further Life: with Mary Catherine Bateson

Quark Park

Algorithms, Google & Snow Globes: David Dobkin

WRR@LARGE: From the Editors – UP THE CREEK

Up the Creek: Volume 1, Number 1
Up the Creek: Volume 1, Number 2.5
Up the Creek: Volume 1, Number 3.3
Up the Creek: Number 4.4
Up the Creek: Beautiful Solutions
Up the Creek: Blind Faith, July 2009
Up the Creek: Create Dangerously
Up the Creek: What Price Choice?
Up the Creek: Before and After: September 11, 2001
Up the Creek: Candle in a Long Street
Up the Creek: Crossing Cultures: Transcending History
Up the Creek: Man in the Mirror; A Map of the World
Up the Creek: Stories and the Shape of Time
Up the Creek: The Divine Road To Istanbul
Up the Creek: What It Means to Yearn

WRR@LARGE – WILD COVERAGE

UNESCO World Heritage Site Under Threat of Mega-Devlopment Sparks International Protests
The Other Side Of Abu Ghraib — Part One: The Detainees’ Quest For Justice
The Other Side of Abu Ghraib – Part Two: The Yoga Teacher Goes to Istanbul

WRR@LARGE – WILD ENVIRONMENT

Conservation – East of an Aquatic Eden and into the Desert
Controversial Marcellus Shale Gas Pipeline Threatens Delaware River Basin and Rural Communities in the Northeast

WRR@LARGE – WILD FINANCE

Migration, Remittances and Latin America

WRR@LARGE – SLOW WEB

The Slow Web Movement: Wild River Review’s Philosophy on the Media

WRR@LARGE – WRR BOOKS

Rumi and Coke

ARCHIVES

Post-Thanksgiving Plane Ride with a Soldier on His Way to Iraq
Turkey – Of Protests and Fruit: A Report & Updates from Istanbul

Kimberly Nagy

Kimberly Nagy, Contributor

Kimberly Nagy

See other contributors.

In 2006, Kimberly Nagy founded Wild River Review with Joy E. Stocke; and in 2009, they founded Wild River Consulting & Publishing, LLC.  With more than twenty years in the field of publishing, Nagy specializes in market outreach and digital media strategies as well as crafting timeless articles and interviews. She edits many of the writers who appear in the pages of Wild River Review, as well as clients from around the world.

Kimberly Nagy is a poet, professional writer, and dedicated reader who has interviewed a number of leading thinkers, including Academy-Award winning filmmaker, Pamela Tanner Boll, MacArthur Genius Award-winning Edwidge Danticat, historian James McPherson, playwright Emily Mann, biologist and novelist, Sunetra Gupta and philosopher Alain de Botton.

Nagy is an author, editor and professional storyteller. She received her BA in history at Rider University where she was influenced by professors who stressed works of literature alongside dates and historical facts–as well as the importance of including the perspectives of women and minorities in the historical record. During a period in which she fell in love with writing and research, Nagy wrote an award-winning paper about the suppression of free speech during World War I, and which featured early 20th century feminist and civil rights leader, Elizabeth Gurley Flynn.

Nagy continued her graduate studies at University of Connecticut, Storrs, where she studied with Dr. Karen Kupperman, an expert in early contact between Native Americans and the first European settlers. Nagy wrote her Masters thesis, focusing on the work of the first woman to be accepted into the Connecticut Historical Society as well as literary descriptions of Native Americans in Connecticut during the 19th century. Nagy has extensive background and interest in anthropological, oral history and cultural research.

After graduate school, Nagy applied her academic expertise to a career in publishing, in which she worked for two of the world’s foremost publishers—Princeton University Press and W.W. Norton—as well as at Thomson, Institutional Investor MagazineRoutledge UK, and Recording for the Blind & Dyslexic.

WEBSITE: www.kimnagy.com
EMAIL: knagywrr@gmail.com
FACEBOOK: http://www.facebook.com/iknagy?ref=profile”
TWITTER: kimnagy

Kimberly Nagy in this Edition

AIRMAIL – LETTERS FROM AROUND THE WORLD

Postcard from Haiti

AIRMAIL – VOICE FROM SYRIA

Lady of the Largest Heart: Remembering Muna Imady

ARTS – ART

Pamela Tanner Boll – Dangerous Women: Creativity, Motherhood, and the World of Art
Suzanne Opton and Michael Fay – The Human Face of War

ARTS – FILM REVIEWS

Slim Hopes
Who Does She Think She Is?

ARTS – MUSIC

Beata Palya – The Secret World of Songs

ARTS – PHOTOGRAPHY

Christine Matthäi – The Light of Innocence: On Playfulness, Trees and Growing up in the former East Germany
Every Face Tells a Story: A Conversation with Photographer, Beowulf Sheehan

COLUMNS

The Triple Goddess Trials: Fire in the Head: Brigit’s Mysterious Spark
The Triple Goddess Trials: Introduction
The Triple Goddess Trials – Meeting Virginia Woolf at the Strand
The Triple Goddess Trials: Me and Medusa
The Triple Goddess Trials: Aphrodite and the Lightbulb Factory
The Triple Goddess Trials: Goddess of Milk and Honey
The Triple Goddess Trials: Kali’s Ancient Love Song

INTERVIEWS

ASHLEY – Renee Ashley: A Voice Answering a Voice
BELLI – Giocanda Belli – The Page is My Home
BOLL – Pamela Tanner Boll: Dangerous Women: An Interview with Academy Award Winner Pamela Tanner Boll
DANTICAT – Create Dangerously- A Conversation with Edwidge Danticat
CHARBONNEAU – A Cruise Along the Inside Track: With Le Mobile’s Sound Recording Legend Guy Charbonneau
de BOTTON – The Art of Connection: A Conversation with Alain de Botton
GUPTA – Suneptra Gupta – The Elements of Style: The Novelist and Biologist Discusses Metaphor and Science
HANDAL – Nathalie Handal – Love and Strange Horses
KHWAJA – Waqas Khwaja: What a Difference a Word Makes
MAURO: New World Monkeys: An Interview with Nancy Mauro
MORGANSing, Live, & Love Like You Mean It: An Interview with Bertha Morgan
MOSS – Practical Mystic–Robert Moss: On Book Families, Jung and How Dreams Can Save Your Soul
OGLINE – BEN FRANKLIN.COM: Author & Illustrator Tim Ogline explains why Ben Franklin would be a technology evangelist today
OLSEN – Greg Olsen – Reaching for the Stars: Scientist, Entrepreneur and Space Traveler
PALYA – Beata Palya – The Secret World of Songs
SCHIMMEL – Moonlight Science: A Conversation with Molecular Biologist and Entrepreneur, Paul Schimmel
SHORS – Journey into the Male & Female Brain: An Interview with Tracey Shors
von MOLTKE and SIMMS – Dorothy von Moltke and Cliff Simms: Why Independent Bookstores Matter, Part I
WARD – On the Rocks: Global Warming and the Rock and Fossil Record – An Interview with Peter Ward, Part One, and
On the Rocks: Global Warming and the Rock and Fossil Record – An Interview with Peter Ward, Part Two
WILKES – Labor of Love: An Interview With Architect Kevin Wilkes

LITERATURE – MEMOIR

Truth Hunger – A Meditation on Mary Karr’s The Art of Memoir

LITERATURE – POETRY

PEN WORLD VOICES – The Chador and the Walled Homestead: Modern Poetry of Pakistan
PEN WORLD VOICES – Found Poetry: A Wishing Poem

LIVE FROM THE NYPL

Fountain of Curiosity: Paul Holdengraber on Attention, Tension and Stretching the Limits of Conversation at the New York Public Library
The New York Public Library at 100: From the Stacks to the Streets
Paul Holdengraber: The Afterlife of Conversation
That Email Changed My Life: Rolex Arts Initiative. Pulitzer Prize Winning Poet Tracy K. Smith Celebrates Rolex Arts Initiative

PEN COVERAGE

First Editions / Second Thoughts — Defending Writers: PEN and Christie’s Raise One Million Dollars to Support Freedom of Expression
ON AFRICA: May 4 to May 10 — Behind the Scenes with Director Jakab Orsos: Co-curated by Award-Winning Author Chimamanda Ngozi Adichie
The Page is My Home: Giaconda Belli – Nicaraguan Poet, Writer and Public Intellectual
Georgian Writer David Dephy’s Second Skin
The Power of Conversation: David Grossman and Nadine Gordimer – The Arthur Miller Freedom to Write Lecture

PRESS ROOM

NEW FROM WILD RIVER BOOKS – Brief Eulogies at Roadside Shrines
Daring Collaborations: Rolex and LIVE from the NYPL at the New York Public Library
Wild River Books Announces the Stoutsburg Cemetery Project: The Untold Stories of an African American Burial Ground in New Jersey
Wild River Books: Surprise Encounters by Scott McVay
Wild River Review and Minerva’s Bed & Breakfast Presents – “BITTER” Writing in a Weekend: How to Write About the Things We Can’t Change

QUARK PARK

ALLEN – Quarks, Parks, and Science in Everyday Life: Filmmaker Chris Allen’s Documentary Where Art Meets Science in a Vacant Lot
HOLT – Rush Holt: An Interview with Rush Holt
MANN – Boundless Theater: An Interview with Emily Mann
Keeping Time: A Conversation with Historian James McPherson

VOICE FROM SYRIA

Lady of the Largest Heart: Remembering Muna Imady

WILD COVERAGE

Living the Dada Life: Andrei Codrescu Style
The Other Side Of Abu Ghraib — Part One: The Detainees’ Quest For Justice
The Other Side of Abu Ghraib – Part Two: The Yoga Teacher Goes to Istanbul

WRR at LARGE – WILD ENVIRONMENT

Controversial Marcellus Shale Gas Pipeline Threatens Delaware River Basin and Rural Communities in the Northeast
Down on Honey Brook Farm

Cool Chick

cool-chick

Cool Chick     

See other contributors.

 

Cool Chick is an inspired force of literary nature — a lifelong writer who is dedicated to the wild river school of writing.

Educated at Wild River Community College, later attending Wild River University, Cool Chick is working on her PhD in changing the world – one story at a time.

Saad Abulhab

Type designer, librarian, and systems engineer, Saad D. Abulhab, was born in 1958 in Sacramento, California, and grew up in Iraq. Residing in the US since 1979, he is currently Director of Technology of the Newman Library of Baruch College, the City University of New York. He holds a Bachelor of Science in Electrical Engineering from Polytechnic University, and a Master of Science in Library and Information Sciences from Pratt Institute, both in Brooklyn. Involved since 1992 in the field of Arabetic computing and typography, he is most noted for his non-traditional type designs and the Mutamathil type style which was awarded a US Utility Patent in 2003. Designed more that 16 fonts families since 1998 and wrote several articles in the field of Arabetic typography and scripts.

Opal Palmer Adisa

opal-palmer-adisa

Opal Palmer Adisa

See other contributors.

Opal Palmer Adisa, Ph. D, diverse and multi-genre, is an exceptional talent, nurtured on cane-sap and the oceanic breeze of the Caribbean. Writer of both poetry and prose, playwright/director, professor, educator and cultural activist, Adisa has lectured and read her work throughout the United States, South Africa, Ghana, Nigeria, Kenya, Germany, Spain, France, England and Prague, and has performed in Italy and Bosnia. An award-winning poet and prose writer, Adisa has sixteen titles to her credit, including the novel, It Begins With Tears (1997), that Rick Ayers proclaimed as one of the most motivational works for young adults.

She has been a resident artist in internationally acclaimed residencies such as Arte Studio Ginestrelle (Assis, Italy), El Gounda (Egypt), Sacatar Institute (Brazil) and McColl Center, (North Carolina) and Headlines Center for the Arts (California, USA). Opal Palmer Adisa’s work has been reviewed by Ishmael Reed, Al Young, and Alice Walker (Color Purple), who described her work as “solid, visceral, important stories written with integrity and love.”

Following in the tradition of the African “griot” Opal Palmer Adisa, an accomplished storyteller, commands the mastery and extraordinary talent of storytelling, exemplary of her predecessors. Through her imaginative characterizations of people, places and things, she is able to transport her listeners to the very wonderlands she creates.

A gifted diversity trainer, literary critic, and proud mother of three accomplished children, Opal is the former parenting editor and host of KPFA Radio Parenting show in Berkley, California. Columnist for The Graduate Parent for the “Healthy You,” website and wrote a bi-monthly poetry column for The Daily News, St. Thomas. Adisa has published hundreds of articles on different aspects of parenting, writing and poetry and is currently completing a book on effective parenting.

A Distinguished professor of creative writing and literature in the MFA program at California College of the Arts, where she teaches in the Fall. She has been a visiting professor at several universities including, Stanford University, University of California, Berkeley and University of the Virgin Islands. Her poetry, stories, essays and articles on a wide range of subjects have been collected in over 400 journals, anthologies and other publications, including Essence Magazine. She has also conducted workshops in elementary through high school, museums, churches and community centers, as well as in prison and juvenile centers.

Opal Palmer Adisa is a vivacious, motivational speaker who will enthrall and mesmerize you with her words.

WEBSITE: https://opalpalmeradisa.com

Works by Opal Palmer Adisa

Boonoonoos Children

Phyllis Carol Agins

Phyllis Carol Agins

Phyllis Carol Agins

See other contributors.

Phyllis Carol Agins’ fiction includes two novels: Suisan and Never the Same River Twice, as well as numerous short stories, published in Kalliope, Paragraph, and Lilith Magazine (Fall ‘06), among other journals. Her children’s book, Sophie’s Name, has been in print since 1990, and she also co-authored One God, Sixteen Houses, an architectural study. For many years, she served on the board of the Philadelphia Writers’ Conference and taught writing at Penn State Abington. Lately, she divides her time between Fairmont Park and the Mediterranean coast. She has completed a comic novel about young widowhood and is polishing a literary mystery centering on the Shakespeare authorship question. Her next book will follow a Jewish family as they leave Algeria to make a new life in France and America.

Works by Phyllis Carol Agins

Secets
Under Her Hat

Angela Ajayi

Angela Ajayi spent over ten years in publishing, mainly as a book editor, until she became a freelance writer. She holds a BA from Calvin College and an MA from Columbia University. Her essays and author interviews have appeared in the Star Tribune and Afroeuropa: Journal of Afro-European Studies. She currently writes book reviews for The Common Online. Her first short story, “Galina,” will be published by Fifth Wednesday Journal this fall. She likes to think she defies easy categorization, identifying through birth and citizenship as a Nigerian-Ukrainian-American writer. She lives in Minneapolis with her husband and daughter.

Bill Alexander

bill-alexander

Bill Alexander

See other contributors.

Bill Alexander is a published fiction writer for Venture Magazine, Spectrum Magazine, and Drumbeat Magazine. As an intern for Wild River Review, he contributes to the column Wild Table, sharing his thoughts and insights on food and culture. Born and raised in New Jersey and a New Orleanian at heart, Bill is an avid storyteller and devoted writer who believes strongly in originality over faddism.

EMAIL: Luckgreen12@aol.com

Works by Bill Alexander

Embers of September: Every Family Has a Story to Tell

Chris Allen

Chris Allen became interested in filmmaking during High School, and has pursued it ever since. He studied Bhakti Yoga (which he still practices) in Chicago before receiving a degree in Film and Television from New York University. After raising three children and producing videos in corporate America, Allen started his own film company, Open Sky Cinema, writing and producing documentaries. They include “The Delaware and Raritan Canal,” “Lost Princeton,” “A Warm and Loving Look — The Poetry of Stephen Kalinich,” and “Open Sky.”

In his documentary, “Quark Park,” Allen filmed and interviewed dozens of scientists, artists, sculptors, landscape architects, and architects in collaboration with Quark Park’s creators Peter Soderman, Kevin Wilkes; and with the Wild River Review.

Works by Chris Allen

An Interview with Rush Holt

Renee Ashley

Renée Ashley is the author of five volumes of poetry: Because I Am the Shore I Want to Be the Sea (Subito Book Prize); Basic Heart (winner of the 2008 X.J.Kennedy Poetry Prize); The Revisionist’s Dream; The Various Reasons of Light; and Salt (Brittingham Prize in Poetry, University of Wisconsin Press), as well as a novel, Someplace Like This, and two chapbooks, The Museum of Lost Wings and The Verbs of Desiring. Ashley teaches poetry in the low-residency MFA Program in Creative Writing and across the genres in the MA in Creative Writing and Literature for Educators. She has received fellowships from the New Jersey State Council on the Arts in both poetry and prose and a poetry fellowship from the National Endowment for the Arts. A portion of her poem, “First Book of the Moon,” is included in a permanent installation in Penn Station, Manhattan, by the artist Larry Kirkland. She has served as Assistant Poetry Coordinator for the Geraldine R. Dodge Foundation and, for seven years, as Poetry Editor of The Literary Review. Her new collection, The View from the Body, was published by Black Lawrence Press in March 2016.

Share This